El dictador murió a las 11:00 p.m. de ayer en el Hospital Santo Tomás, tras ser desconectado de los aparatos que lo mantenían con vida, informó el ministro de Salud, Miguel Mayo. Noriega cumplía sentencias por los homicidios de Hugo Spadafora, Moisés Giroldi, y por la ejecución de varios oficiales que organizaron un golpe fallido en 1989, conocido como la Masacre de Albrook. El presidente de la República, Juan Carlos Varela, afirmó que la muerte de Noriega ‘cierra un capítulo de nuestra historia, sus hijas y familiares merecen un sepelio en paz’.
VEA Una vida de sombras
