El excanciller Helmut Kohl, padre de la reunificación de Alemania, murió ayer a los 87 años, informó su partido, la Unión Demócrata Cristiana.
Kohl , canciller de Alemania entre 1982 y 1998, fue “una suerte para nosotros los alemanes”, “cambió mi vida de manera decisiva”, reaccionó la canciller alemana, Angela Merkel, sobre quien fuera su mentor político.
“Quedará en nuestra memoria como un gran europeo, como el canciller de la unidad” del país, dijo desde Roma, donde se reunirá con el papa Francisco hoy.
Kohl era “la esencia misma de Europa”, expresó el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. Kohl fue “uno de los más grandes” líderes de la Alemania de la posguerra, afirmó el expresidente estadounidense George H.W. Bush.
El diario Bild precisó que Kohl falleció en su casa, “apaciblemente”, acompañado por su segunda esposa, Maike Kohl Richter.
El legado de Kohl incluye la actual moneda de Europa, el euro, que ayudó a unir al continente. Kohl cabildeó fuertemente por el euro, que entró en circulación en 1999, como pilar de paz.
