Miles de venezolanos marcharon ayer en Caracas para exigir el respeto a la Constitución y en rechazo a la suspensión del proceso para activar un referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.
Convocada inicialmente por el ala más radical de la oposición, la protesta recibió el apoyo de toda la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD), luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) pospusiera el pasado jueves el plebiscito, prácticamente eliminando la posibilidad de que se celebre antes del 10 de enero de 2017.
La MUD asegura que el CNE está dilatando adrede la consulta popular, ya que de realizarse luego de esa fecha no se celebrarían nuevas elecciones y sería el vicepresidente quien concluiría el mandato, asegurando la permanencia del chavismo en el poder hasta principios de 2019. El árbitro, sin embargo, ha dicho que actúa dentro de la ley y partidarios del Gobierno calificaron de “justa” la suspensión.
“Estamos aquí para exigir que se respete la Constitución, que los venezolanos podamos medirnos en elecciones para poder salir de la dictadura de Nicolás Maduro”, afirmó Nayiber Bracho, una administradora de recursos humanos de 35 años.
Los manifestantes asistieron ataviados con camisas blancas, banderas de Venezuela, carteles con mensajes contra el mandatario venezolano y silbatos. Ancianas, mujeres con niños y personas con sus mascotas también se hicieron presentes en la convocatoria, que cerró al menos un carril de una importante autopista de Caracas.
La protesta fue comandada por dos esposas de líderes políticos encarcelados: Lilian Tintori, pareja de Leopoldo López, y Patricia Gutiérrez, cónyuge del destituido alcalde Daniel Ceballos. Las acompañaron la exdiputada María Corina Machado y miles de otras mujeres vestidas de blanco ondeando banderas de Venezuela. La marcha es la primera de una serie de nuevas manifestaciones de los opositores para presionar por la restitución del ordenamiento constitucional que, aseguran, se rompió al prohibirles a los venezolanos un derecho consagrado en la carta magna.
Por su parte, el diputado oficialista de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, minimizó la marcha al afirmar que transcurrió“tristemente sola”. “Nosotros vamos a defender la revolución”, agregó.
Cabello también dijo que las protestas estarían ligadas a planes golpistas y que esto les daría “instrumentos para actuar jurídicamente”.
Mientras, el vicepresidente Aristóbulo Istúriz afirmó que delegados del oficialismo y de la oposición se reunirán por separado este fin de semana con una delegación de mediación internacional que lidera el exjefe del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, para intentar formalizar un diálogo sobre la crisis.
Ayer, en un comunicado divulgado por la Cancillería argentina, 12 países de la Organización de Estados Americanos (OEA) mostraron preocupación por la suspensión del revocatorio e instaron al gobierno de Maduro a hallar vías de diálogo.
“Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos de América, Honduras, Guatemala, México, Perú y Uruguay (...) expresan su profunda preocupación por la decisión adoptada por el Consejo Nacional Electoral (...) de postergar el proceso de recolección del 20% del padrón electoral”, se lee en el texto.
El presidente del Parlamento, el opositor Henry Ramos Allup, anunció el viernes que dirigentes de la MUD viajarán “en los próximos días” a Washington para pedir al secretario general de la OEA, Luis Almagro, que aplique la Carta Democrática Interamericana. El instrumento prevé sanciones internacionales en el caso de rompimiento del hilo democrático.
