El Municipio de Panamá podrá seleccionar a empresas que facturan más de $5 millones para que hagan las veces de inspectores fiscales.
Un acuerdo municipal aprobado en la época de Bosco Vallarino y reglamentado por la actual alcaldesa, Roxana Méndez, crea la figura del agente de retención, a través de la cual las compañías seleccionadas deberán constatar que sus proveedores están a paz y salvo con el municipio. Si no lo están, tendrán que retener $5 por cada mil dólares en las operaciones que efectúen.
Los gremios empresariales del país han mostrado su rechazo a una medida que, advierten, generará costos administrativos adicionales a las empresas.
La Asociación Bancaria de Panamá demandó por inconstitucional todo el texto de la norma.