El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, extendió ayer su mandato de 30 años al ganar unas elecciones que observadores internacionales dijeron les faltó transparencia y su principal oponente, bajo arresto domiciliario, denunció como una farsa.
Museveni, uno de los veteranos líderes africanos, ganó con un 60.8% de los votos, mientras que el principal candidato opositor, Kizza Besigye, obtuvo 35.4%, de acuerdo con la comisión electoral.
Besigye, quien fue detenido tres veces esta semana, dijo que había sido puesto bajo arresto domiciliario.
El partido gobernante Movimiento de Resistencia Nacional indicó que la victoria de Museveni mostraba que “los rivales fallaron en ofrecer una alternativa aparte de promesas vacías”.
La misión de observación de la Unión Europea concluyó que la elección se llevó a cabo en una atmósfera de intimidación.