Devis Leonel Rivera Maradiaga, exlíder del cartel de las drogas Los Chachiros, declaró en un tribunal que se reunió con el hermano del presidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien le pidió un soborno a cambio de conseguir fondos públicos para cubrir una supuesta deuda del gobierno con una empresa del grupo criminal.
Rivera testifica en una audiencia por el caso de Fabio Porfirio Lobo, hijo del expresidente hondureño Porfirio Lobo Sosa, quien se declaró culpable en 2016 de asociación delictiva para traficar cocaína a Estados Unidos.
El narcotraficante –que la semana pasada implicó al expresidente Lobo con su red criminal– aseguró que el gobierno debía dinero a Inrimar, una empresa de construcción con la que tenía contratos públicos. Según el capo, el cartel creó la compañía para lavar dinero.
Antonio Tony Hernández, dijo Rivera, iba a conseguir el dinero público para aliviar la deuda que la administración tenía con la empresa, a cambio del soborno. Hernández, quien es actualmente diputado, negó las acusaciones a través de una declaración leída ante los periodistas.
“No es cierto lo que se dice de mi participación en supuestas actividades ilegales. No es posible que nos parezca correcto que los patos quieran dispararles a las escopetas”, señaló.
Hernández destacó que, por muchos años, Los Cachiros hicieron daño a familias hondureñas con el tráfico de drogas, asesinatos y otras actividades delictivas “con todo el dinero, logística y armas que disponían”.
Durante la audiencia en la corte federal de Manhattan, Rivera no dijo directamente si pagó el soborno o si Hernández consiguió los recursos públicos. “Tony nos iba a ayudar a pasar un dinero a Inrimar, que se nos debía”, dijo el narco, que está confeso y en prisión.
