La Policía israelí replicó ayer a Benjamin Netanyahu y denunció un “ataque al Estado de derecho” después de que el primer ministro la acusara de provocar un “tsunami de filtraciones” sobre casos de corrupción que lo afectan.
“La Policía hizo su trabajo según la ley y no responderá a las provocaciones sin fundamento que perturban su labor”, afirmó a la agencia de noticias AFP una portavoz policial que requirió el anonimato.
Algunos parlamentarios israelíes del partido centrista Kulanu, miembro de la coalición de gobierno, también criticaron las palabras del primer ministro contra la policía, según el diario Haaretz.
“Una línea fue cruzada en el ataque [de Netanyahu] a la Policía”, dijo la legisladora Rachel Azaria en Twitter. “No permitiremos esto. La fuerza policial es la única manera fundamental de asegurar la seguridad civil y el cumplimiento de la ley”.
Por su parte, la diputada Meirav Ben-Ari, también de la coalición, expresó: “Primer ministro, el comisionado de la Policía, quien usted escogió, no es el problema. El problema no es que los investigadores de la Policía estén lidiando con las filtraciones sobre la investigación. (...) El problema es usted”.
Netanyahu está implicado en dos investigaciones sobre regalos que indebidamente habría recibido de ricas personalidades, y sobre un acuerdo secreto que habría deseado cerrar con un diario para obtener una cobertura favorable.
El nombre de su abogado personal y el de un colaborador aparecen en un tercer caso de presunta corrupción vinculado a la compra de tres submarinos alemanes.
Desde el inicio de las investigaciones, Netanyahu ha acusado a la prensa y a la oposición de izquierda de pretender obtener su inculpación y sacarlo así del poder.
Pero es la primera vez que el primer ministro lanza una ofensiva tan dura contra la Policía, a la que reprocha en su página Facebook “la masa de filtraciones ilegales” que “se asemeja a un tsunami”. Netanyahu se queja también de una “persecución mediática”.
Estos casos alimentan las crónicas de los medios de comunicación en Israel desde hace meses, y suscitan interrogantes sobre el futuro de Netanyahu y su capacidad para sobrevivir políticamente.
