El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, estuvo ayer jueves en Naciones Unidas, en Nueva York, para inaugurar una exposición sobre Jerusalén y emitió un desafío después de que el organismo mundial rechazara el reconocimiento que hizo Estados Unidos de esa ciudad como capital de Israel.
La exhibición de utensilios de antiguos judíos en Jerusalén “representa la verdad” sobre la ciudad que “está siendo negada por aquellos que buscan borrar la historia de nuestro pueblo”, dijo Netanyahu.
“Estamos cambiando la posición de Israel en el mundo y, sobre todo, estamos dejando en claro que luchamos por la verdad y nuestros derechos”, dijo tras observar la muestra titulada “3000 años de historia: judíos en Jerusalén”.
Las declaraciones del primer ministro tienen lugar después de una votación en la Asamblea General en diciembre para rechazar el reconocimiento por parte de Estados Unidos de Jerusalén como la capital israelí e instar a todos los países a abstenerse de seguir el ejemplo estadounidense de trasladar sus embajadas desde Tel Aviv a esa ciudad. La decisión del presidente Donald Trump rompió con el consenso internacional de que el estatuto de la Ciudad Santa debe resolverse en las negociaciones entre Israel y los palestinos.
