Estados Unidos reiteró ayer que el encarcelado exjefe guerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) Simón Trinidad “no es parte” del proceso de paz en Colombia, e insistió al grupo rebelde que debe desarmarse antes de levantar su designación como organización terrorista.
“Hemos sido muy claros que no es parte del proceso, no es parte de las discusiones”, dijo sobre Trinidad el secretario de Estado, John Kerry, en una rueda de prensa en Washington, junto a su par colombiana, María Ángela Holguín.
Holguín acudió a la capital estadounidense para el sexto diálogo bilateral de alto nivel, y no hizo comentarios sobre el asunto.
Kerry recordó que se reunió en marzo en La Habana con los negociadores de las FARC, destacando que las conversaciones fueron “serias” y “constructivas”.
Pero al ser preguntado sobre la posibilidad de una participación de Trinidad en el proceso de paz , el jefe de la diplomacia estadounidense dijo no entender “de dónde salió esa interpretación”.
En abril, las FARC anunciaron haber propuesto directamente a Kerry que Estados Unidos permita a Trinidad, quien cumple una condena de 60 años de prisión en Colorado (oeste) por el secuestro de tres estadounidenses, coordinar la recolección de armas de la organización tras la firma de un eventual acuerdo de paz.
Desde que se instaló la mesa de conversaciones con el gobierno de Juan Manuel Santos en 2012, las FARC designaron a Simón Trinidad como uno de sus delegados en el diálogo.
El Gobierno colombiano espera sellar el acuerdo a finales de agosto.
El Gobierno estadounidense ha dicho que si suscriben la paz, las FARC, la guerrilla más grande de Colombia con unos 7 mil combatientes, podría salir de la lista de grupos terroristas que elabora el Departamento de Estado y en la que fue incluida en 1997.
“Si las FARC hacen la paz y cumplen el acuerdo (...) y participan en el desarme y el cese al fuego, abandonan la violencia y defienden el acuerdo en su totalidad, solo será natural que en el contexto de nuestro proceso de revisión Estados Unidos tomará en cuenta esos pasos”, dijo Kerry.
Estados Unidos, principal aliado en el hemisferio de Colombia, ha invertido desde hace 15 años más de 10 mil millones de dólares en la lucha contra las guerrillas y el narcotráfico.
También ha dado su apoyo al proceso de diálogo y ha anunciado su compromiso de ayudar a Colombia en la implementación de la paz.
“La paz en Colombia es una preocupación global”, aseveró Kerry.
Estados Unidos ha sido “un gran socio durante décadas” y es un “aliado para la paz”, afirmó Holguín.
