El presidente del Senado y la Cámara de Representantes del Congreso de Colombia, Miguel Ángel Pinto y Mauricio Lizcano, respectivamente, desautorizaron ayer la entrada al capitolio de delegados de las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y Ejército de Liberación Nacional (ELN), que estaba previsto participaran allí hoy de un acto por la paz.
Lizcano y Pinto aseguraron en un comunicado, no obstante, que en el Congreso son “amigos de la paz” y que esta “ha sido la institución más comprometida con la implementación de los acuerdos” firmados en noviembre de 2016 con las FARC.
El Congreso Nacional de Paz es un evento que, con participación de grupos ciudadanos, busca respaldar la aplicación del pacto con las FARC para acabar con medio siglo de confrontación e impulsar los diálogos con el ELN, que se desarrollan desde febrero pasado en Quito, Ecuador.
Los organizadores habían informado en un comunicado que en el desarrollo del evento, el sábado 29 de abril, acudirían al Salón Helíptico del Congreso el jefe negociador de paz de las FARC, Iván Márquez, y un “delegado del equipo negociador” del ELN con el gobierno. Además, notificaron de la presencia en ese acto del jefe del equipo del gobierno en las pláticas con el ELN, Juan Camilo Restrepo, y del vicepresidente Óscar Naranjo, también negociador del gobierno en los diálogos con las FARC.
