El obispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez, defensor de una Iglesia en favor de los pobres, recibió ayer con sorpresa su próximo nombramiento como cardenal, el primero de la Iglesia salvadoreña.
“Fue una total sorpresa, a las cinco de la mañana se me comunicó, pensé que era una broma, después se confirmó la noticia”, declaró a la AFP Rosa Chávez, luego de oficiar la misa dominical en la iglesia capitalina de San Francisco.
El papa Francisco anunció ayer en el Vaticano la celebración de un consistorio el próximo 28 de junio, en el que nombrará a cinco nuevos cardenales de distintos países, entre ellos a Rosa Chávez, un obispo caracterizado por su ayuda a los pobres.
Según la agencia italiana AGI, Rosa Chávez será el primer obispo auxiliar en recibir la “birreta” púrpura, una cofia eclesiástica en forma de birrete cuadrangular, así como el anillo. El pasado 20 de marzo, durante una visita de los obispos salvadoreños a Roma, Rosa Chávez aseguró que el papa le trató“con mucho cariño”.
