El exdictador Manuel Antonio Noriega, quien fue intervenido quirúrgicamente el pasado martes en dos ocasiones, continúa delicado de salud; sin embargo, ya no presenta hemorragia.
Esto fue confirmado por Ezra Ángel, abogado defensor de Noriega, quien se basó en los resultados de un examen practicado a su cliente la mañana de ayer en el Hospital Santo Tomás, donde se encuentra hospitalizado desde el pasado lunes.
“Esta mañana le realizaron un CAT (tomografía computarizada) y no se detectó sangrado, pero su situación es crítica por las dos operaciones”, remarcó.
Ángel confirmó, además, que Noriega permanecerá en coma inducido “hasta que los médicos lo consideren necesario”.
El exdictador, de 83 años, fue operado de un tumor benigno en el cerebro y luego trasladado a la sala de cuidados intensivos, donde dos horas después le sobrevino una hemorragia, que obligó a una segunda cirugía.
Para detener el sangrado, los galenos decidieron inducirle un coma.
Por el resto de estos días, los doctores entregarán una evaluación diaria a los familiares de Noriega en horas del mediodía.
El exdictador fue extraditado desde Francia hasta Panamá en diciembre de 2011.
Durante el pasado mes de enero, recibió una medida de depósito domiciliario para antes y después de la cirugía.
