En Nueva Delhi, una de las ciudades más sucias del mundo, los niveles de partículas contaminantes PM2-5 ascendieron el sábado a más de 900 microgramos por metro cúbico. Eso es 90 veces el nivel considerado tolerable por la Organización Mundial de la Salud y 15 veces mayor al límite permitido por el Gobierno indio.
Frente a ello, el alcalde Arvind Kejriwal anunció ayer, tras una reunión de emergencia, que las escuelas cerrarán por tres días y que las obras de construcción cesarán por cinco. Una planta de energía a base de carbón en las afueras de la ciudad estará cerrada por 10 días y se prohibió por el mismo tiempo el uso de generadores de electricidad diésel salvo en hospitales y torres de telefonía celular. A partir del jueves, las principales arterias de la ciudad serán aspiradas una vez por semana, dijo Kejriwal.
El alcalde añadió que la gente debe evitar salir y en lo posible trabajar desde su casa hasta que caigan los niveles de contaminación.
