Los fiscales alemanes informaron ayer que están examinando una nueva reivindicación del atentado cometido el pasado martes contra el autobús del club de fútbol Borussia Dortmund, cuando se dirigía al estadio para disputar un encuentro de la Liga de Campeones.
Ese día estallaron tres bombas, dejando dos heridos. Cuatro días después del ataque los investigadores aún no pueden explicar lo que sucedió.
El diario Tagesspiegel reveló ayer que recibió una nueva reivindicación, procedente esta vez de organizaciones de extrema derecha, que critican el multiculturalismo y amenazan con efectuar otro ataque. “Tenemos la carta de reivindicación. Estamos examinándola”, declaró Frauke Koehler, portavoz de la fiscalía federal, a propósito de un e-mail recibido por Tagesspiegel.
Tres cartas idénticas, halladas cerca del lugar de la explosión, sugirieron primero un vínculo con grupos islamistas, pero los agentes cuestionaron la autenticidad de esas reivindicaciones. Los investigadores también estudiaron mensajes de reivindicación de grupos de extrema izquierda, sin resultados.
La policía descartó la participación del único sospechoso detenido hasta la fecha, un iraquí que formó parte del grupo yihadista Estado Islámico.
Entretanto, el diario Die Welt publicó, citando a fuentes de seguridad, que los explosivos utilizados para el atentado podrían proceder de las reservas del ejército. Se necesita cierta habilidad técnica para manipular el detonador de esos explosivos, añadieron esas fuentes.
