El rechazo del papa Francisco a un donativo millonario del Gobierno argentino abrió un nuevo frente de discordia entre el Vaticano y el mandatario Mauricio Macri justo cuando se percibían señales de acercamiento.
La red mundial Scholas Occorrentes promovida por el papa para la inclusión educativa y la paz rechazó la donación y buscará“obtener este necesario aporte en lo inmediato a través de los organismos multilaterales de crédito y de la ayuda de privados”, informó en una carta fechada en Buenos Aires el 9 de junio y dirigida al jefe de Gabinete, Marcos Peña.
Macri había ordenado por decreto la donación de 1.1 millones de dólares destinados a solventar gastos de la sede local de la red mundial educativa.
La cifra ‘666’, el número de la bestia que refiere a satanás, fue leída como “una broma de mal gusto” en ámbitos religiosos, según publicó el diario Vatican Insider que cita la “perplejidad del papa” por la donación “imprevista”.
La misma publicación, que informa sobre la actualidad del Vaticano, sostuvo que “la cantidad juzgada como del todo excesiva en tiempos en que su país afronta una delicada situación económica”.
El rechazo representa una nueva distancia entre el pontífice y el mandatario de centroderecha que asumió el poder el 10 de diciembre pasado. El papa había recibido a Macri en una audiencia a fines de febrero en una entrevista seria y formal de breves 22 minutos que fue leída como una muestra de la frialdad entre el religioso y el presidente argentino.
