La comunidad internacional reafirmó ayer su apoyo a la solución de dos Estados para resolver el conflicto palestino-israelí y su deseo de que ambas partes retomen las negociaciones, pese a que Israel rechaza toda intervención, a excepción de la de Estados Unidos.
“La posibilidad de dos Estados está en peligro, nos acercamos a un punto de no retorno”, alertó ayer el jefe de la diplomacia francesa, Jean-Marc Ayrault, al cierre de una reunión internacional sobre Oriente Medio en París.
La Organización de Liberación de Palestina (OLP) apoyó la iniciativa y calificó la reunión de París de “etapa muy importante”.
Para Saeb Erakat, número dos de la organización, el mensaje que envía esta reunión “es claro: si permitimos que Israel siga con sus políticas de colonización y de apartheid en Palestina ocupada, en el futuro habrá más extremismo y sangre derramada, y no coexistencia y paz”. Pero, simultáneamente, el ministerio israelí de Relaciones Exteriores declaró que la reunión “aleja las perspectivas de paz”.
“La reunión de París pasará a la historia como una que solo tuvo como consecuencia endurecer las posiciones palestinas y alejar las perspectivas de paz”, indicó en un comunicado el portavoz del ministerio, Emmanuel Nahshon.
Unos 30 ministros y representantes de países árabes y occidentales, de la ONU y de la Unión Europea participaron en la reunión en la capital francesa, a la que no fueron invitados ni israelíes ni palestinos, que no han mantenido negociaciones directas desde 2014.
En el comunicado final, los participantes afirmaron que “el statu quo era insostenible” y dijeron estar “alarmados” por la situación en el terreno, citando “los actos de violencia y de colonización”.
La iniciativa árabe de 2002, que proponía normalizar las relaciones con Israel y la retirada israelí de los territorios palestinos es la mejor base para alcanzar la paz, estimó al cierre de la reunión el jefe de la diplomacia saudita Adel Al-Jubeir. Sin embargo, casi no hubo anuncios concretos.
Ayrault propuso trabajar sobre posibles incentivos, en materia de cooperación y de seguridad, para convencer a las partes de regresar a la mesa de negociaciones.
