La policía federal de Brasil entregó cinco órdenes de arresto y realizó allanamientos en tres estados ayer, como parte de una amplia investigación por corrupción en la compañía con participación estatal Petrobras que involucra a un extesorero del Partido de los Trabajadores.
Según la policía, contratistas pagaron sobornos por al menos 39 millones de reales (11.99 millones de dólares) a ejecutivos de Petrobras y amañaron subastas en el centro de investigación Cenpes de la petrolera.
Una parte de los fondos supuestamente malversados fue desviada hacia el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), que gobernó Brasil desde 2003 al mes de mayo de 2016.
El extesorero del PT Paulo Ferreira ya estaba detenido por otra investigación, pero se enfrenta ahora a otra orden de arresto por su supuesta participación en el caso Petrobras, dijo la policía en una conferencia de prensa. Representantes del colectivo político y de Ferreira no pudieron ser contactados de inmediato para comentar la situación.
La investigación del caso Petrobras, que sacudió Brasil y provocó la detención de decenas de líderes del ámbito político y de sectores empresariales, descubrió una profunda trama de corrupción y fijación de precios en la petrolera y en otras empresas estatales.
Aunque en el escándalo de grandes proporciones se han visto implicados políticos de los principales partidos políticos brasileños, la onda expansiva del escándalo ayudó a la salida del PT del Gobierno, ya que le restó gran parte del apoyo popular y legislativo a la presidenta Dilma Rousseff, que fue suspendida en sus funciones en mayo.
Rousseff, que se enfrenta a un proceso de juicio político en el Senado, acusada de irregularidades en el presupuesto gubernamental, fue sustituida de forma interina por Michel Temer, un veterano legislador de tendencia centrista que era su vicepresidente en el gabinete.
Pese al voto de confianza que los mercados han depositado en su gobierno, que ha prometido contener el gasto público, Temer no ha conseguido todavía pasar página de la crisis y en sus primeros 20 días perdió tres ministros salpicados por el escándalo del megafraude en Petrobras, que se cierne como una sombra sobre su mandato, que irónicamente pretendía dejar atrás.
Temer, además, enfrenta acusaciones similares a las que apartaron del cargo a su antecesora.
