Dos policías murieron y siete personas resultaron heridas en dos nuevos ataques en el norte de Colombia, en medio de una escalada de atentados de origen desconocido contra cuarteles de esa fuerza armada, informaron el domingo las autoridades.
Hacia la medianoche del sábado, dos uniformados murieron y otro más quedó herido por la explosión de un artefacto lanzado contra una subestación de policía en una zona rural del municipio de Santa Rosa, en el departamento del Bolívar, en el norte del país.
“La institución desplazó a la zona un equipo interdisciplinario de investigadores y en coordinación con las Fuerzas Militares, avanza en la identificación de los responsables”, dijo la Policía Nacional en un comunicado.
“Los violentos vuelven a atacar”, escribió en su cuenta de Twitter el gobernador del Bolívar, Dumek Turbay.
“Pedimos justicia y pronta captura a estos bandidos miserables”.
Posteriormente, en la madrugada del domingo, cinco policías y un civil resultaron heridos por otro ataque en una pequeña estación en el municipio de Soledad, cercano a Barranquilla, precisaron fuentes de la Policía Nacional.
Los ataques ocurrieron horas después de que una violenta explosión causó la muerte a 5 policías e hirió a 43 más en un cuartel en la ciudad de Barranquilla.
Las autoridades no han atribuido directamente los ataques a algún grupo en particular. No obstante, al cierre de esta edición el diario El Espectador, de Colombia, informó de que el autodenominado Frente de Guerra Urbano Nacional del ELN se atribuyó el ataque ocurrido la mañana del sábado en Barranquilla. Aseguraron, además, que siguen buscando una solución política al conflicto armado y social, en un “diálogo” que atienda las voces de los más necesitados.
