El Gobierno de Nicaragua anunció ayer que inició conversaciones con la Organización de Estados Americanos (OEA), a puerta cerrada y aparentemente sin la incidencia en los comicios de noviembre que esperaban los opositores.
La reunión, celebrada en un ambiente hermético entre delegados de la OEA y el Gobierno, tuvo lugar el pasado jueves en Managua y en esta se acordó la agenda del diálogo, según un comunicado de la Presidencia, que no dio detalles sobre los temas discutidos ni la fecha del próximo encuentro.
El secretario de la OEA, Luis Almagro, llegará a Managua el 1 de diciembre, casi un mes después de los comicios, para sostener entrevistas con el Gobierno y la oposición, según el texto del acuerdo de seis puntos publicado ayer en Managua.
El opositor Frente Amplio por la Democracia celebró–en un comunicado– que la OEA “no aceptara involucrarse en la farsa (electoral) que a estas alturas es inobservable”.
