El pleno de la asamblea general ordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), reunido ayer en Paraguay, aprobó por una votación mayoritaria de los Estados miembros una resolución que los obliga a respetar la autonomía de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La resolución se titula “Proceso de reflexión sobre el funcionamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para el fortalecimiento del Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH)”.
Los Estados también se comprometen, mediante ese documento, a no restringir los aportes externos hasta tanto la OEA pueda financiar plenamente la CIDH y sus relatorías. Y avala que la CIDH celebre algunas de sus sesiones en otras sedes.
“La base de discusión fue la propuesta de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) a la que se le efectuaron algunas modificaciones”, dijo el embajador panameño ante la OEA, Arturo Vallarino.
Lo aprobado por el organismo internacional es una reacción a la presentación de un proyecto de resolución de Ecuador para limitar el acceso a fondos internacionales públicos y privados a la CIDH y a sus relatorías, entre las que se encuentra la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, presidida desde 2008 por la colombiana Catalina Botero.
ATAQUES A la RELATORÍA
Pese a la suscripción de la resolución que fortalece el SIDH, el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño cuestionó el funcionamiento de la CIDH, en particular las acciones de la relatora especial para la Libertad de Expresión y su informe anual. “Hemos tenido que hacer un libro para demostrar las falsedades, los sesgos, las limitaciones que tiene ese espúreo informe”, cuestionó Patiño tras calificarlo como “una vergüenza”.
Patiño hizo hincapié en la necesidad de que los Estados parte deben financiar al SIDH, porque a su juicio es inadmisible que se acepten contribuciones externas que “imponen la agenda” y le restan independencia.
Por su parte, el presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Humberto Sierra, señaló ante el pleno que en el último año, el 52% del presupuesto vino de cooperación internacional europea y de aportes voluntarios de Costa Rica y México, y que solo el 48% de los ingresos de fondos regulares es aporte de los países miembros de la OEA.
Por otro lado, en declaraciones al diario El Tiempo de Colombia, el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, dijo que “la CIDH y su Relatoría para la Libertad de Expresión son lo más rescatable de la OEA y justamente porque han sido efectivos, algunos Estados buscan anularlos”.
Añadió que “el gran objetivo” de Ecuador y sus aliados “es debilitar a las únicas instituciones que no están sometidas a la voluntad de los gobiernos y no rendirle cuentas a nadie. Ya eso lo lograron en el plano interno, donde su poder es casi ilimitado”.
Mientras que Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), opinó que pese a que el Presidente de Ecuador “no logró su inocultable propósito de destruir a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (...) no deja de ser perturbador que un pichón de dictador como [Rafael] Correa haga perder tanto tiempo a los países democráticos de América”.
Panamá anunció que la si-guiente Cumbre de las Américas será en abril de 2015 y que se ha invitado a Cuba.
