El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revocó ayer domingo el nombramiento del presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, como “embajador de buena voluntad”, luego de que el reconocimiento hacia el mandatario generó críticas generalizadas.
Tedros Ghebreyesus, director general de la agencia de salud de Naciones Unidas, sostuvo la semana pasada en una conferencia en Uruguay sobre enfermedades no contagiosas, que Mugabe había acordado ser un “embajador de buena voluntad” sobre dicho tema.
El director indicó en un comunicado ayer domingo que había “reflexionado” en los últimos días después de que dirigentes internacionales y expertos de salud expresaran estar indignados y preocupados por el nombramiento del mandatario.
“Como resultado, he decidido rescindir el nombramiento”, señaló en el comunicado.
Ghebreyesus dijo que revocó el nombramiento del zimbabuense bajo los mejores intereses de la OMS.
También destacó que había consultado al Gobierno de Zimbabue sobre su decisión. Mugabe, de 93 años de edad, es el mandatario más viejo en el mundo, con 37 años en el poder.
Ha sido criticado en su país por buscar tratamientos médicos en el extranjero, mientras que la economía de Zimbabue se cae a pedazos y el sistema de salud de la nación se deteriora.
En 2002 fue declarado persona non grata en la Unión Europea y en Estados Unidos debido a las violaciones repetidas de los derechos humanos y las libertades fundamentales por su régimen.
El nombramiento por parte de la OMS había caído como un jarro de agua fría entre los grupos que luchan por los derechos humanos en Zimbabue.
