La hambruna en Sudán del Sur alcanzó un nivel “sin precedentes”, con casi cinco millones de personas en una situación de inseguridad alimentaria grave, explicó ayer la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Si no se logra una estabilidad que permita la continuidad agrícola, “la situación podría convertirse fácilmente en catastrófica”, agregó la agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Tanto el Gobierno de Sudán del Sur como la oposición retienen envíos de alimentos en algunas partes del país del África oriental, denunciaron.
Durante enfrentamientos entre gobierno y rebeldes el pasado julio fueron robados suministros valorados en 30 millones de dólares, de dos almacenes de la ONU.
Sudán del Sur sufre una grave hiperinflación. El Programa Mundial de Alimentos dijo que el precio de los alimentos subió un 778% tras los combates de julio.
