El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó ayer el establecimiento de una nueva misión en Colombia con una difícil tarea: monitorear la reintegración a la sociedad de miles de excombatientes de las FARC.
La canciller colombiana María Ángela Holguín estuvo presente en la reunión del Consejo, en la que se votó unánimemente a favor de la resolución.
La medida es otro paso con el que Colombia intenta pasar la página tras haber sufrido el conflicto armado más antiguo de Latinoamérica, que dejó al menos 250 mil muertos y 60 mil desaparecidos, así como el desplazamiento de más de 7 millones de personas.
“Este proceso de paz ha sido construido entre colombianos y ha sido para los colombianos. Debe servir para que todos tengamos una esperanza de un futuro mejor”, dijo Holguín durante la reunión.