Las fuerzas de seguridad venezolanas matan gente sin justificación y aparentemente sin sufrir las consecuencias a medida que se desvanece el Estado de derecho, sostuvo un informe de Naciones Unidas publicado ayer viernes.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) dijo que los agentes de seguridad implicados en unas 500 muertes cuestionables aparentemente no han sido acusados.
Es una señal de erosión de los controles y equilibrios, lo que exime a las autoridades estatales de rendir cuentas, dijo el alto comisionado Zeid Ra'ad Al Hussein.
El informe destaca el caso, meses atrás, del agente de policía rebelde Óscar Pérez y seis miembros de su grupo que fueron abatidos cuando intentaban rendirse.
Los funcionarios de la ONU creen que el grupo fue ejecutado por orden de altas autoridades del Gobierno en violación de sus derechos fundamentales.
“El Estado de derecho está prácticamente ausente en Venezuela”, indicó Zeid.
“La impunidad debe terminar”, agregó.
El Gobierno venezolano no emitió de inmediato declaraciones sobre el informe, difundido antes del amanecer en Venezuela.