El presidente Barack Obama instó ayer a los líderes mundiales a no ser complacientes ante la amenaza creciente de los terroristas que, según dijo, anhelan desencadenar un ataque nuclear devastador que “cambiaría nuestro mundo”.
Como anfitrión de su última cumbre nuclear, Obama afirmó que el mundo ha reducido el riesgo del terrorismo nuclear al tomar “medidas concretas y tangibles”.
De todos modos, dijo que la perspectiva de que el grupo Estado Islámico y otras organizaciones extremistas consigan un arma nuclear sigue siendo “una de las mayores amenazas a la seguridad global”, resaltó.
Además, felicitó a países como Argentina o Suiza por haber eliminado las reservas de uranio enriquecido.
Para la decena de líderes mundiales reunidos en Washington esta semana, el riesgo de terrorismo nuclear ha sido una preocupación central, junto con la inquietud por el programa de armas nucleares de Corea del Norte, pero Obama se esforzó por abrir el último día de la cumbre con un tono optimista, elogiando el acuerdo con Irán como “un éxito sustancial” y un modelo de diplomacia futura.
Obama buscó esgrimir el controversial acuerdo con Irán como un argumento para sus tácticas disuasivas contra la proliferación nuclear. Acreditó a Irán haber tomado medidas para cumplir con su compromiso y elogió la importancia de que otras naciones tomen medidas recíprocas.
Además, Obama admitió que el acuerdo con Irán no ha despejado las dudas que tanto Estados Unidos como otras naciones tienen todavía sobre Irán: el apoyo al terrorismo y el programa de misiles balísticos de Teherán encabezan esa lista, pero afirmó que todas las naciones que negociaron el acuerdo pueden coincidir en que ha sido un modo efectivo de encarar la cuestión de la proliferación nuclear.
Por otro lado, un funcionario marítimo norcoreano manifestó que los allanamientos de buques norcoreanos bajo las nuevas sanciones de la ONU son intolerables y no los aceptarán.
Algunas de las medidas más duras apuntan a la red naviera de Corea del Norte, que se encuentra bajo vigilancia internacional debido al posible traslado de armas y otros equipos prohibidos por resoluciones anteriores de la ONU.
Funcionarios de Seúl reportaron ayer que Corea del Norte lanzó un misil de corto alcance al mar y trató de atascar las señales de navegación surcoreanas de GPS.