El presidente estadounidense, Barack Obama, regresó anoche a Kenia —la tierra natal de su padre— por primera vez como presidente de Estados Unidos (EU), una visita largamente ansiada por una nación que lo considera uno de los suyos.
El presidente pasó la tarde reunido con su familia keniata, incluida su abuelastra que hizo el viaje a la capital Nairobi desde su villa rural.
Banderas de EU y Kenia fueron colocadas a lo largo de la principal avenida que conduce al aeropuerto de Nairobi y la ciudad estaba salpicada de vallas publicitarias anunciando el viaje de Obama.
“No creo que los keniatas consideren a Obama como un afroestadounidense. Piensan en él como un keniata-estadounidense”, dijo EJ Hogendoorn, subdirector del programa de África en el International Crisis Group.
El vínculo de Obama con Kenia es un padre a quien apenas conoció, pero cuya influencia, no obstante, puede ser vista en la presidencia de su hijo.
Durante su visita, el mandatario tiene previsto abordar cuestiones económicas, de seguridad y de respeto de los derechos humanos.

