El Congreso peruano, dominado por la oposición, obligó ayer viernes a renunciar a todos los ministros del gobierno tras retirarles su voto de confianza y desató una crisis política que forzó al presidente Pedro Pablo Kuczynski a suspender su viaje a las Naciones Unidas.
Es la primera vez que bajo la vigencia de la Constitución aprobada en 1993 un parlamento toma una decisión de esta magnitud.
Kuczynski señaló a través de su cuenta de Twitter que agradecía a su “primer ministro y su gabinete, que trabajaron por proteger las políticas de Estado en beneficio del país”.
Con el gabinete ministerial disuelto el presidente tiene, según la ley, tres días para conformar un nuevo equipo.
En un mensaje a la nación la tarde de ayer, Kuczynsk señaló que si bien no le agrada que el Congreso haya rechazado la cuestión de confianza planteada por el primer ministro Fernando Zavala a nombre del gabinete ministerial, esa decisión se ajusta al orden democrático y, por ello, la respeta.
Al respecto, anunció que mañana domingo tomará juramento a los integrantes del nuevo Consejo de Ministros, según reportó el diario El Comercio.
La carta magna establece que una vez formado el equipo presidencial, sus integrantes deben necesariamente obtener “el voto de confianza” del Parlamento que, para un equilibrio de poderes, es el que autoriza o no a gobernar a un gabinete.
Expertos consideran que lo ocurrido es el choque más fuerte entre la oposición parlamentaria liderada por Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), y Kuczynski.
El partido fujimorista tiene 71 de 130 sillas y el grupo político de Kuczynski apenas 17 legisladores.
La confrontación política entre fujimoristas y los partidarios del presidente se incrementó el miércoles al fin de una huelga de maestros.
Ese día, el partido fujimorista promovió la renuncia de la ministra de Educación, Marilú Martens. Los docentes, que estuvieron de paro por más de 60 días, reclamaban un aumento de salarios.
