Varias potencias occidentales acusaron ayer a Rusia de orquestar ciberataques mundiales, incluido uno a la sede de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) en Holanda, país que expulsó a cuatro espías rusos.
El Departamento de Justicia estadounidense anunció la imputación de siete presuntos miembros de la inteligencia militar rusa, el GRU, por una campaña global de ciberataques contra sectores deportivos, una agencia internacional y una firma especializada en energía nuclear.
Poco antes, Holanda anunció que había expulsado a cuatro agentes rusos del GRU en abril, después de que intentaran llevar a cabo un pirateo de la OPAQ.
