Dos de las seis empresas que fueron admitidas para participar en la licitación del cuarto puente sobre el Canal de Panamá han estado envueltas en polémicas.
Una es la Constructora Norberto Odebrecht, S.A., inmersa en un escándalo internacional por supuesta corrupción, mientras que la otra es la empresa Sacyr, que construyó el tercer juego de esclusas y sobre la marcha aumentó el costo de la construcción marítima.
Sobre este tema, el ministro de Obras Públicas, Ramón Arosemena, opinó que ninguna de las dos empresas tiene ningún impedimento para participar en el acto público para esta obra.
En tanto, representantes de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos recomendaron evaluar bien las propuestas y la empresa a la que se la vaya a adjudicar el proyecto para evitar que posteriormente se reporten conflictos como en la ampliación del Canal.