“Odebrecht reconoce que participó en prácticas impropias en su actividad empresarial”, así inicia un comunicado de prensa que dio a conocer la empresa brasileña.
La constructora Odebrecht firmó un acuerdo de culpabilidad con la fiscalía de su país, en medio de las investigaciones por la Operación Lava Jato.
En ese acuerdo de cooperación, que reduce sentencias y los obliga a pagar unos 2 mil millones de dólares, los ejecutivos de Odebrecht tendrán que revelar detalles de pagos ilegales a políticos y exfuncionarios de la estatal Petrobras.
“Fue un gran error, una violación de nuestros propios principios, una agresión a valores consagrados de honestidad y ética”, resalta Odebrecht.
Los representantes de la empresa reconocieron que “no necesitábamos haber cometido esos desvíos” e insisten en haber cometido un “error”.
Apelando a obtener la confianza, nuevamente, para obtener contratos, Odebrecht se comprometió a “decir no con firmeza y determinación a oportunidades de negocio que entren en conflicto con este compromiso”.
Igualmente, resalta que no invocarán “jamás” condiciones culturales o usuales del mercado como justificación para “acciones indebidas”.
Se menciona, además en el comunicado, que en la empresa brasileña son “conscientes de que desvíos de conducta, ya sea por acción, omisión o complacencia, agreden a la sociedad, hieren a las leyes y destruyen la imagen y la reputación de toda la Organización Odebrecht”.
El Tribunal de Cuentas de la Unión en Brasil congeló 655 millones de dólares a las constructoras Odebrecht y OAS, bajo la acusación de sobrecostos en obras.
