La constructora brasileña Norberto Odebrecht negoció y pagó indemnizaciones a los propietarios de las fincas afectadas por la tercera línea de transmisión de energía eléctrica, un proyecto público de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa).
La pasada administración adjudicó el proyecto a la constructora y en el contrato se incluyeron entre las responsabilidades de la empresa los servicios de avalúos y de negociación, adquisición e inscripción en el Registro Público de la servidumbre de la tercera línea.
En junio de 2015, la actual gerencia de Etesa limitó esta práctica, a través de una enmienda al contrato, en la que establecía que el monto a pagar en concepto de indemnización por la adquisición de servidumbres debería ser previamente aprobado por Etesa.
Iván Barría, gerente de Etesa, dijo que con esta enmienda se quitó a la empresa la atribución de definir los montos de las indemnizaciones. De igual forma se suprimió un recargo de 15% que cobraría la empresa en caso de que las indemnizaciones totales superaran los $7 millones.
Con un avance del 96% y faltando pagos por hacer y dos fincas por negociar, el total en indemnizaciones supera los $50 millones. Esa cantidad se deberá sumar al monto del contrato, que luego de dos adendas pasó de $233 millones a $285 millones.
El poder de Odebrecht

