Ejecutivos de Odebrecht en un intento de negociación de los cargos por corrupción que pesan en su contra, señalaron que la empresa pagó al menos $100 millones de reales (unos 40 millones de dólares) en sobornos al Partido de los Trabajadores (PT), pactados a través de conversaciones mediadas por el exministro de Hacienda, Guido Mantega, señaló ayer el sitio Oglobo.com.
Las transferencias se habrían realizado a través del Departamento de Finanzas Estructuradas del grupo empresarial, que ha sido llamado por el Ministerio Público Federal (MPF) brasileño como “oficina de lavado y pago de sobornos”.
De acuerdo con el informe de los ejecutivos, la mayoría de los pagos se realizaron a cambio de beneficios obtenidos en los últimos años gracias a proyectos como la exención de tributos por reducción de la nómina y la rebaja del impuesto sobre la renta sobre las utilidades de las empresas brasileñas en el exterior.
Como parte de la negociación de sus cargos con la justicia brasileña, los ejecutivos detallaron las cantidades astronómicas que alimentaron el Departamento de Finanzas Estructuradas, dirigido por Hilberto Silva en el piso 16 de la sede de Odebrecht en Sao Paulo, el mismo donde funciona la presidencia de la compañía.
El superior jerárquico directo de Silva era Marcelo Odebrecht, detenido hace un año y cuya confesión es una de las más esperadas dentro de la llamada Operación Lava Jato (lava auto).
Las cuentas utilizadas para ocultar y permitir los pagos en Brasil y en el extranjero fueron suministradas por empresas miembros del grupo.
Solo la empresa petroquímica brasileña Braskem habría financiado 200 millones de dólares para el Departamento de Finanzas Estructuradas en el período en el que el departamento funcionó.
Correos electrónicos que ya estaban en poder de los investigadores de la Lava Jato muestran que Odebrecht trabajó estrechamente con el Gobierno para la adopción de medidas que, de hecho, favorecieron sus actividades, especialmente junto a Guido Mantega.
Un ejemplo fue el debate sobre la Medida Provisional 647/2013, convertida en ley en mayo de 2014.
En marzo de 2014, Odebrecht envió a uno de los asesores de Mantega, Sergio Eugenio Risios, las consideraciones de la empresa sobre el proyecto para reducir la tasa de impuesto a la renta sobre las ganancias en el extranjero por empresas brasileñas.
“Creo que podemos llevar prácticamente a todas las empresas a un acuerdo”, escribió Odebrecht al asesor del ministro.
Días después, el director legal de Odebrecht, Mauricio Ferro, enfatizó a Marcelo Odebrecht, a través de un correo electrónico, la importancia de trabajar juntos para que la aprobación del proyecto resultara de la manera deseada.
“Es importante que tenga la reunión con GM (Guido Mantega) mañana, después de PR (presidente [Dilma] Rousseff)”, decía el correo.
