En septiembre de 2015, cuando terminaba su primera reelección, el presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo sin tapujos que esta podría ser hasta 2025, pues era la única manera en que cumpliría la “agenda patriótica”, un proyecto que según él busca levantar una nueva sociedad más democrática.
“No se trata de eternizarse” en un gobierno, aseguró en aquella ocasión en una conferencia de prensa en Nueva York, aunque hoy día el oficialismo hace hasta lo imposible para postularlo nuevamente.
Esto, pese a que la Constitución aprobada por él en 2009 impide más de dos mandatos consecutivos. Ahora, Morales aduce que en la primera Constitución Política boliviana de 1826 se plantearon los cargos vitalicios.
Al respecto, el analista Iván Arias señaló que “cuando un hombre no quiere cumplir su palabra y no quiere respetar la ley, va a buscar cualquier pretexto para mantenerse en el poder”.
Morales está en el poder desde 2006 y ha sido reelecto en dos ocasiones (2010-2015 y 2015-2020).
“Están desesperados en que Evo postule y gane como sea, porque estando en el Gobierno, cada semana se sabe de un hecho de corrupción. Imagínense si ya no controlaran el Estado todo lo que se sabrá”, afirmó el diputado Wilson Santamaría.
La actual administración se ha visto envuelta en escándalos, entre ellos millonarios sobreprecios en la estatal petrolera YPFB, malos manejos en un fondo indígena y varias empresas estatales se encuentran denunciadas.
Aunque la oposición insiste en lo inconstitucional de su candidatura, el primer vicepresidente, Álvaro García Linera, enfatizó que “Evo será candidato otra vez y el voto definirá si nos acompaña otros cinco años más, o no”.
Para postular a Morales, sus adláteres analizan varias vías que consideran legales, entre ellas una consulta al Tribunal Constitucional (TC), que ya está en marcha, para invalidar artículos de la Constitución que impiden la reelección inmediata.
Otra opción es la de un referendo para reformar parcialmente la Constitución en el Parlamento controlado por el oficialismo. También se plantea una renuncia anticipada, seis meses antes, para presentarse como candidato. No obstante, García Linera ve más viable convocar a una asamblea constituyente para reformar la Constitución.
El analista Carlos Borth afirma que es “altamente probable” que el TC falle a favor de Morales, “dado el alto grado de dependencia y subordinación hacia el Poder Ejecutivo”.
APOYO Y AMENAZA
Ayer, simpatizantes de Morales salieron a las calles a pedir que sea el candidato para las elecciones de 2019.
Mientras, el presidente boliviano amenazó con expulsar del país al encargado de negocios de Estados Unidos, Peter Brennan, a quien acusa de conspirador. “Desde la Embajada de Estados Unidos han planificado atacar al Gobierno, a nuestra revolución democrática cultural con la corrupción y el narcotráfico. La derecha no tiene idea de cómo atacarnos, quien se lo prepara para que nos ataque es la Embajada de Estados Unidos”, indicó.
(Con información de AFP, ‘La Razón’ y ‘El Diario’)
