Rescatistas franceses, británicos y holandeses acudieron ayer a socorrer varias islas del Caribe donde el huracán Irma dejó al menos siete muertos y miles de personas sin techo, en un rumbo que presagia una catástrofe para Florida.
En las primeras horas de la tarde de ayer, Irma se movía al norte de República Dominicana, donde las autoridades reportaron algunas inundaciones y la evacuación de varios miles de turistas y residentes, aunque sin víctimas fatales ni daños graves hasta ese momento.
Mientras, el cielo sobre la capital haitiana, Puerto Príncipe, estaba despejado.
Alrededor de un millón de personas estaban sin electricidad en Puerto Rico, rozado por la tormenta. Sus residentes decían en las redes sociales que estaban bendecidos por Dios porque, al final, el huracán se alejó.

Distinto fue el caso de las primeras islas alcanzadas por la tormenta, donde las escenas eran de destrucción.
El primer ministro francés, Edouard Philippe, dijo que se confirmó la muerte de cuatro personas y heridas a otras 50 en la isla de San Martín, dividida entre Francia y Holanda. No obstante, las autoridades prevén que la cifra aumente a medida que se evalúan los daños.
Se reportaron tres muertes más en la isla británica de Anguila y en la independiente Barbuda.
El ministro del Interior francés, Gerard Collomb, informó que se enviaron 100 mil raciones de comida a las islas, el equivalente a cuatro días de suministros. “Es una tragedia, tendremos que reconstruir las dos islas”, dijo.
Fotos y videos de San Martín en las redes sociales mostraron grandes daños en el aeropuerto de Philipsburg e inundaciones en la ciudad costera de Maigrot. En San Bartolomé, Irma arrancó techos y provocó un apagón.
El primer ministro holandés, Mark Rutte, declaró que la tormenta “causó destrucción en gran escala de infraestructura, viviendas y negocios”. “No hay electricidad, gasolina ni agua corriente”, añadió.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que viajaría a las islas tan pronto como lo permitan las condiciones climáticas.
Irma dejó a oscuras a buena parte de Puerto Rico y azotó la isla con vendavales y aguaceros sin llegar a tocar tierra, antes de poner rumbo hacia República Dominicana y Haití.
El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, manifestó que 6 mil 200 personas se encontraban en albergues y que 70% de la población se quedó sin servicio eléctrico.

Más al este, las autoridades tenían problemas para llevar ayuda a las pequeñas islas caribeñas devastadas el miércoles por los vientos récords de 298 kilómetros por hora.
Casi todos los edificios de Barbuda sufrieron daños cuando el ojo del huracán pasó casi por encima de la isla el miércoles y en torno del 60% de sus aproximadamente mil 400 habitantes se quedaron sin hogar, dijo el primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne.
En República Dominicana las lluvias provocaron inundaciones en algunas poblaciones y un deslizamiento de tierra en la península de Samaná, 250 kilómetros al noreste de Santo Domingo, que afectó ocho viviendas, precisó Rafael Carrasco, director de la Defensa Civil. Poco más de 2 mil 500 personas que viven en zonas de alto riesgo fueron evacuadas de forma preventiva.
En Cuba, la localidad de Baracoa, devastada el año pasado por el huracán Matthew, esperaba fuertes penetraciones de mar entre hoy y mañana, y se llamó a la población a realizar evacuaciones en el litoral. Se pronosticó el desborde de los ríos que no podrán desaguar en el océano debido a la fuerza de las olas.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos pronosticó que Irma mantendría la categoría 4 o 5 durante uno o dos días más, en un rumbo que la llevaría justo al norte de República Dominicana y Haití, cerca de Turcos y Caicos, y zonas de Bahamas por la noche de hoy. Después de pasar Cuba es probable que se dirija al norte, hacia Florida.

De hecho, una franja de Florida que incluye buena parte del área metropolitana de Miami quedó en estado de vigilancia y los meteorólogos dijeron que Irma podría azotar toda la costa atlántica del estado antes de avanzar hacia Georgia y Carolina del Sur.
Las autoridades decretaron la evacuación obligatoria de partes de Miami y los Cayos de la Florida ayer, a medida que se acerca la tormenta con vientos de 281 kilómetros por hora. Se espera que llegue a Florida en algún momento del domingo.
El gobernador Rick Scott dijo que tiene previsto activar a 7 mil soldados de la Guardia Nacional para mañana. Advirtió que Irma es “mayor, más rápida y más fuerte” que el huracán Andrew, que arrasó barrios enteros en el sur de Florida hace 25 años.
Mientras, el huracán José, que se encuentra en el Atlántico a 950 kilómetros al este de las Antillas Menores, se intensificó a categoría 3 con vientos de 195 kilómetros por hora, informó ayer el Centro Nacional de Huracanes.
