Opositores cubanos denunciaron ayer una campaña de “intimidación” oficial que busca impedir que disidentes se presenten como candidatos en el proceso electoral que llevará al relevo de Raúl Castro en febrero de 2018.
“Ya tenemos en la plataforma ‘Otro 18’ dos candidatos que han sido (...) condenados para que simplemente no se puedan presentar en las elecciones”, dijo en rueda de prensa Manuel Cuesta, dirigente de esa plataforma que agrupa a pequeñas organizaciones opositoras.
Cuesta citó los casos de Rolando Columbié, “condenado a seis meses de prisión domiciliaria y 500 pesos de multa por un supuesto delito de hurto”, y Rolando Cáceres, sentenciado “a cinco años de prisión” por “una vieja causa pendiente por desorden y desacato en 2011, que fue activada”.
La plataforma “Otro 18”, ilegal como toda la oposición en la isla, asegura que presentará 171 aspirantes a concejales en las municipales de octubre, primer eslabón de una larga cadena que, en teoría, podría llevarla a formar parte del Parlamento que elige al jefe de Estado.
En las municipales de abril de 2015, la disidencia logró presentar dos aspirantes que fueron derrotados. Los precandidatos a “delegados” son electos en reuniones barriales de vecinos, propuestos a mano alzada, y electos en las urnas en votación directa y secreta.
“De hecho, la preocupación del Gobierno es justamente esa, que estos ciudadanos pueden llegar y ganar”, añadió Cuesta, un opositor moderado que se reunió dos veces con el presidente Barack Obama, durante su mandato.
Por eso, dijo, “muchos de estos candidatos están siendo intimidados en sus propias circunscripciones”.
Cuesta precisó que la campaña de intimidación incluye arrestos temporales, el decomiso de bienes de los opositores y hasta la persuasión de los electores para que no voten por los candidatos independientes.
“El Gobierno lo que quiere es evitar la legitimación de las voces alternativas (independientes)”, apuntó.
El gobierno de Raúl Castro niega que tenga prisioneros políticos, y atribuye la detención y enjuiciamiento de los disidentes a presuntas violaciones a la ley penal.
Mientras, el Gobierno, a través del diario oficial Granma, en los últimos días empezó a generar información a través de una serie de fascículos en los que explica la manera en que se llevará a cabo el proceso electoral.
Uno de ellos describe que el proceso electoral constará de dos etapas: la primera, la elección de delegados municipales y la segunda, los diputados a la Asamblea Nacional cubana.
Los primeros tendrán después la responsabilidad de elegir al presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular y al vicepresidente de este órgano del Estado cubano.
Los segundos, en cambio, elegirán a la junta directiva del Parlamento cubano, conformada por su presidente, vicepresidente y secretario, así como a los miembros del Consejo de Estado.
En la segunda etapa de los comicios también se elegirá a los integrantes de las asambleas provinciales.
El diario oficialista cubano describió asimismo cómo será el proceso de organización y dirección de los procesos electorales que se lleven a cabo en el país.
Para esta tarea se crearon las comisiones electorales nacionales, municipales, provinciales, distritales, de circunscripción y en caso de que fuere necesario, las comisiones especiales.
La Comisión Electoral Nacional será designada por el Consejo de Estado.
Raúl Castro, de 86 años, dejará en febrero de 2018 el poder que asumió en 2006, tras la enfermedad de su hermano Fidel, fallecido en noviembre de 2016, aunque continuará al frente del poderoso Partido Comunista de Cuba.
