Dirigentes de la oposición venezolana y representantes estudiantiles encabezaron ayer una multitudinaria manifestación opositora en Caracas y establecieron una agenda de exigencias al Gobierno, entre las que figuran la libertad de los detenidos y el castigo a los culpables de represión en las marchas.
El líder opositor Henrique Capriles, gobernador del estado de Miranda, condenó de nuevo la violencia, llamó a no protestar en horario nocturno y a no bloquear las calles, al tiempo que exigió rectificaciones al Gobierno y la libertad del dirigente político Leopoldo López.
En las demandas también figura “una medida humanitaria y la libertad” del comisario Iván Simonovis, condenado por muertes durante el fallido intento de golpe de Estado en Venezuela en 2002 contra Hugo Chávez.
También se pide que “se acabe la persecución”, que quienes están afuera en el exilio puedan regresar a Venezuela; el desarme inmediato de los paramilitares y que se conforme una comisión con diputados del Gobierno y la oposición para que se investiguen los hechos de violencia y se haga justicia por los caídos, detenidos y torturados.