El candidato oficialista Lenín Moreno se perfilaba como el ganador de la elección presidencial en Ecuador, aunque su rival se ha negado a reconocer los resultados y pidió a las autoridades electorales hacer un recuento ante lo que considera un fraude.
Con prácticamente ya el 100% de los votos escrutados, el izquierdista Moreno sumó el 51.17% de los sufragios, mientras que su contrincante, el exbanquero Guillermo Lasso, tenía el 48.83%.
La segunda vuelta electoral del domingo en Ecuador era vista como una prueba para la izquierda en Sudamérica, donde, luego de verse representada en la presidencia de varios países por más de una década, ha visto un declive con la elección de gobiernos más conservadores.
En rueda de prensa, Lasso dijo: “No aceptamos y no reconocemos los resultados electorales difundidos por el Consejo Electoral y que pretende instalar un gobierno ilegítimo a partir del 24 de mayo próximo”.
Precisó que ese organismo entregó a su partido un archivo en el que está la información del escrutinio de las actas, y “hasta el momento hemos reescrutado los votos (de estas)... Y en algo más del 51%, nosotros ganamos las elecciones. Por tanto, esto está plagado de irregularidades por el lado que lo miren”. Y añadió: “No podrán decirnos que no dimos batalla ante la dictadura de un partido político, en paz y de manera civilizada”. Por ello, agregó, pedirá una auditoría al sistema informático y presentará denuncias ante organismos internacionales para impugnar los resultados.
Antes de conocerse los primeros resultados oficiales, tres encuestas de salida dieron el triunfo al exbanquero por una diferencia de entre cinco y seis puntos. Solo un sondeo dio vencedor a Moreno.
El Consejo Nacional Electoral (CNE) no ofreció cifras por al menos un par de horas y cuando finalmente aparecieron los datos, había un 80% del escrutinio y ponía a Moreno a la cabeza de los resultados, lo cual desató acusaciones de la oposición de posibles alteraciones.
“Agotaremos todas las vías políticas y jurídicas, en Ecuador y en el exterior, para que se respete la voluntad popular que pidió un cambio”, señaló Lasso el lunes en su cuenta de Twitter. Y a sus seguidores pidió: “No bajemos los brazos ni un segundo”.
El domingo por la noche dijo que había hablado telefónicamente con Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), para informarle sobre situaciones anómalas. Las denuncias de irregularidades desencadenaron protestas en ciudades como Quito, Guayaquil, Riobamba, Santo Domingo e Ibarra, donde hubo roces entre manifestantes favorables a la oposición y la Policía.
