Una orden del presidente Donald Trump o cualquiera de sus sucesores para disparar armas nucleares puede ser denegada por el oficial de mayor rango del Comando Estratégico de Estados Unidos, si es que se determina que tal orden es ilegal, afirmó el martes un general retirado de la fuerza aérea ante legisladores.
Durante su testimonio ante la Comisión de Relaciones Exteriores, el general retirado Robert Kehler dijo que las fuerzas armadas están obligadas a cumplir órdenes legales, no las ilegales.
Kehler, quien fue jefe del Comando Estratégico de enero de 2011 a noviembre de 2013, señaló que los principios legales de necesidad, distinción y proporcionalidad militar también aplican a decisiones sobre uso de armas nucleares. El comando estaría a cargo de las fuerzas nucleares en caso de guerra. El senador Ben Cardin, de Maryland, el demócrata de mayor rango en el comité, preguntó a Kehler si es que eso significaba que el Comando Estratégico puede rechazar una orden del presidente si es que tal mandato no pasa la prueba de proporcionalidad y legalidad. “Sí”, respondió Kehler, agregando que tal situación conllevaría a una “conversación muy difícil”.
Esto podría hacer que el presidente los reemplazara con un nuevo general que cumpliera su orden, dijo Brian McKeon, exsubsecretario interino de defensa para políticas durante el gobierno de Barack Obama.
