En una medida que podría representar el próximo golpe para la Unión Europea (UE), la Corte Constitucional de Austria ordenó ayer una segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que concluyeron con una apretada victoria del Partido Verde ante el candidato de extrema derecha.
La decisión, anunciada por el jefe de la Corte, Gerhart Holzinger, representa una victoria para el Partido Libertad, que desafió los comicios del 22 de mayo al denunciar lo que calificó de graves irregularidades.
La decisión llega solo una semana después de que el político independiente, Alexander Van der Bellen, fuera jurado como presidente y 40 días después de ser declarado victorioso en la contienda celebrada para escoger al presidente que gobernará los próximos cinco años.
Sin embargo, la posibilidad de que Norbert Hofer, del Partido Libertad, convierta su derrota en una victoria, no solo fortalecería a su partido, sino también a los movimientos de extrema derecha y nacionalistas en otras partes de Europa, que presionan para debilitar a la UE o, simplemente, para salirse del bloque.
El Partido Libertad afirmó que se incumplió la ley a través de diferentes infracciones, en la mayoría de los 117 distritos electorales. Entre las irregularidades, denunció el recuento de las papeletas de votación en ausencia de los representantes de la comisión electoral.
