La abogada Luisa Ortega desconoció nuevamente ayer domingo su destitución como fiscal general de Venezuela por parte de la asamblea constituyente, la que según dijo es el “poder de facto” que ahora gobierna el país.
“Yo desconozco esa remoción, yo sigo siendo la fiscal general de este país”, dijo Ortega un día después de ser destituida por la constituyente del mandatario Nicolás Maduro, con quien rompió hace cuatro meses, después de años de línea oficialista.
La exfuncionaria insistió en que dicha asamblea, que el pasado sábado se estrenó cobrándose su cabeza, es “ilegítima e inconstitucional”.
“Estamos ante un poder de facto, aquí no hay gobierno. Quien ocupa ilegalmente el poder es esa Asamblea Nacional Constituyente presidencial”, indicó Ortega, quien se declara chavista.
Añadió que la decisión de destituirla, que tuvo alto rechazo internacional, fue una “orden del Ejecutivo”.
“La constituyente lo que está haciendo es persiguiendo, fue convocada ilegalmente. La elección también lo fue, la participación fue muy pequeña y las pocas personas que concurrieron lo hicieron de manera obligada”, añadió Ortega, que aseguró que la Fiscalía recibió denuncias de instituciones públicas que obligaron a sus empleados a votar.
Los más de 500 integrantes de la constituyente, que se instaló el pasado viernes en medio de fuerte rechazo internacional, fueron electos con más de 8 millones de votos, según el poder electoral, pero la oposición no la reconoce y denuncia que es un fraude.
