ELECCIONES

PSOE gana en España, pero no logra mayoría para gobernar

PSOE gana en España, pero no logra mayoría para gobernar
PSOE gana en España, pero no logra mayoría para gobernar

El escenario postelectoral en España da un vuelco a la izquierda. El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) fue el partido más votado con 122 escaños y volvió a ganar las elecciones 11 años después de su último mandato. Los socialistas ganaron 40 escaños, respecto a sus resultados de 2016, y es el único en condiciones de formar gobierno.

La mayoría absoluta está fijada en 176 escaños, lo que impone el pacto como única solución.

Unidas Podemos, que centró su campaña en una clara ofensiva contra la banca española y las grandes fortunas, superó los 40 escaños, lo que sitúa a la formación de Pablo Iglesias en el punto de mira para la formación de gobierno.

Si el PSOE también logra sumar los votos de los nacionalistas vascos (PNV) se liberaría de su dependencia de los secesionistas catalanes que han logrado en total 22 escaños.

Por su parte, el Partido Popular (PP) se desplomó con menos de 70 escaños. Una debacle inédita para la formación liberal de Pablo Casado, que perdió más de 4 millones de votos.

El partido que gobernó España durante 15 años y que pasó a la oposición después de la moción de censura presentada por Pedro Sánchez, líder del PSOE, recabó el peor resultado de su historia.

El partido Ciudadanos, que nació en Cataluña para hacer frente al bloque que aboga por el independentismo, sumó 57 escaños y casi logró superar en votos al PP con quien se disputa ahora el liderazgo de centro derecha.

Otra de las claves de estas elecciones es que Vox, que construye su discurso atacando la migración y apelando a la patria, entró por primera vez en el Congreso de España.

En las instituciones europeas temían que un partido de extrema derecha como los que están haciendo estragos en países como Italia, Hungría o Polonia tuviera la llave de la gobernabilidad en la cuarta economía de la zona euro. Sus 24 escaños fueron un alivio.

Cuando ya estaban claros los recuentos, Pedro Sánchez (PSOE) dirigió un discurso triunfante desde el balcón de la sede de su partido en Madrid. “Ha ganado el futuro y ha perdido el pasado. No queremos involución, queremos un país que avance”, dijo el ganador de los comicios.

Detrás de él, con apenas ocho diputados menos, se sitúa la formación de centroderecha Ciudadanos, que con 57 parlamentarios es otra de las grandes beneficiadas de la jornada electoral.

Votación en masa

Los españoles acudieron a votar en masa en una soleada y calurosa jornada en la que la participación superó el 75% del electorado, según el Ministerio del Interior, frente al 66.48% de las últimas elecciones generales en junio de 2016.

Estos resultados consolidarían la fragmentación de la política española, que comenzó en las municipales de 2015 con el surgimiento de Ciudadanos y Podemos, que acabaron con décadas de bipartidismo entre el PP y el PSOE.

Sánchez convocó a las elecciones tras ver rechazado su presupuesto en el Congreso de los Diputados ante la oposición conservadora de centroderecha y los separatistas catalanes, que reclaman la independencia de la región nororiental.

Además de los 350 diputados que ocuparán el Congreso de los Diputados, que son los encargados de elegir al nuevo presidente del gobierno, en los comicios se eligieron también los 208 escaños del Senado.

Por primera vez desde la transición democrática de la década de 1970, más de 100 mil personas con minusvalías psíquicas pudieron votar en unas elecciones generales.

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