El Partido de los Trabajadores (PT) lanzó ayer oficialmente la candidatura de su encarcelado líder, el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, para las elecciones presidenciales de octubre próximo.
“No existe política en Brasil sin hablar de Lula y sin hablar del PT”, declaró en la convención partidaria en Sao Paulo la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, después de que unos 2 mil delegados aprobaran a mano alzada la designación de Lula, favorito en los sondeos pese a estar purgando 12 años de cárcel por corrupción.
La inscripción de Lula como candidato “es la acción de máxima confrontación con este sistema podrido”, proclamó Hoffmann.
“No les tememos”, afirmó, denunciando una persecución judicial y mediática contra (2003-2010), antes de prometer: “¡Vamos a seguir nuestra marcha, vamos a sacar a Lula de la cárcel!”.
Durante el acto se leyó una carta de Lula, en la que denuncia las injerencias del gobierno de Michel Temer, que llegó al poder en 2016 tras la destitución por el Congreso de la mandataria Dilma Rousseff. “Ya derrocaron a una presidenta electa; ahora quieren vetar el derecho del pueblo a escoger libremente a su próximo presidente”, afirmó el ex líder sindical, detenido desde abril en Curitiba.