El diputado Afonso Florence, líder de la bancada del Partido de los Trabajadores (PT), insistió ayer, al recomendar a sus colegas de bancada el voto contra juicio político de la presidenta Dilma Rousseff, que se trata de un proceso golpista que hiere la democracia, y aseguró que “el golpe no pasará”. Florence apeló a la conciencia democrática de los legisladores, y resaltó las manifestaciones que ocurren por todo Brasil con millones de personas, según él, contra el juicio político, por lo que “no va a haber golpe”. Dijo que el presidente de la Comisión Especial y el relator del caso, ante la “defensa límpida” del abogado general de la Unión (AGU), demostrando que no hay crimen de responsabilidad, no cumplió con la imparcialidad prometida en sus funciones.
“Ese proceso de destitución es golpe, ese parecer es golpe, esa defensa del proceso de destitución diciendo que Brasil va a mejorar está pretendiendo llevar a Brasil a una incertidumbre. Los regímenes de excepción se inician con ese discurso. Fue eso lo que ocurrió en el golpe de 1964, con apoyo de los sectores de los medios de comunicación”, afirmó.
Florence citó sondeos recientes mostrando que la mitad de los ciudadanos, incluyendo opositores a Rousseff, son contrarios al juicio de destitución y a la asunción del vicepresidente Michel Temer. “La fórmula Michel-Cunha no puede pasar, y no pasará”, enfatizó.
Los asesores de Rousseff insisten en que Luis Inacio Lula Da Silva puede salvarla aún, a pesar de los cargos de corrupción que pesan en su contra. Un héroe para muchos pobres brasileños gracias a los programas lanzados por su gobierno en favor de los más necesitados, Lula sería el favorito para las elecciones presidenciales de 2018 si decide presentarse, según las encuestas. “Lula es un negociador superior, pero es demasiado tarde”, dijo un veterano senador del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) del vicepresidente Temer.
