Los retrasos en la compra de medicinas en la Caja de Seguro Social (CSS) generan inconformidad entre la población asegurada del país.
Sin embargo, para los pacientes que padecen de enfermedades crónicas y degenerativas la situación ha llegado a un punto en que sus vidas corren peligro.
Y es que muchos se enfrentan a una condición de salud cada vez más débil, pues hay pacientes de cáncer que llevan hasta un año sin recibir sus fármacos.
Ante este escenario, las autoridades de la CSS trabajan bajo presión con la promesa de subsanar los problemas administrativos y atender las necesidades.
