El director de la Caja de Seguro Social (CSS), Estivenson Girón, enfrenta su primera crisis desde que asumió el cargo: falta de medicinas para pacientes con males críticos y crónicos.
Y es que miembros de la Federación de Asociaciones de Pacientes con Enfermedades Críticas, Crónicas y Degenerativas exigieron ayer fármacos para aliviar sus padecimientos.
Bastante molestos, adultos mayores, jóvenes y niños con anemia falciforme, artritis reumatoidea, hemofilia y esclerosis múltiple cerraron un tramo de la vía Simón Bolívar, a la altura del Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid.
El vocero de los manifestantes, Alexander Pineda, explicó que desde el pasado mes de junio afrontan escasez de fármacos, sin recibir una respuesta satisfactoria por parte de las autoridades.
Por su parte, el vicepresidente de la Asociación de Pacientes de Hemofilia, Luis Melgar, denunció que la ausencia de factores de coagulación de la sangre mantiene a cinco miembros de su organización hospitalizados.
Además, las personas que recibieron un trasplante de riñón o hígado se quejaron porque en la entidad no encuentran medicinas como micofenolato mofetil y tacrolimus, que evitan que el organismo rechace el órgano donado.
Al sitio de la protesta llegaron por lo menos tres funcionarios de la CSS, pero no lograron disuadir a los enfermos. Finalmente acudió Girón, quien prometió a los asegurados que hoy tendrían los medicamentos que necesitan.

