Con la presencia de 12 líderes, entre presidentes y jefes de Estado, ayer se instaló en la isla de Margarita la cumbre del Movimiento de Países No Alineados (Mnoal) en la que se aspira relanzar el grupo y promover la iniciativa venezolana para la fijación de un “precio justo” al petróleo.
El mandatario venezolano Nicolás Maduro asumió la presidencia pro tempore del movimiento, que integra 120 países en desarrollo, de manos de su par iraní, Hasan Rohani. Venezuela tendrá la presidencia hasta 2019.
“Esta cumbre se está desarrollando en una circunstancia en que la paz en todas las dimensiones del mundo entero está en riesgo y en amenaza”, afirmó Rohani en un discurso que ofreció poco antes de entregar la presidencia que Irán asumió en 2012.
El gobernante lamentó la situación de conflicto que enfrenta Siria, y señaló que los países que financian el terrorismo en territorio sirio contribuyen a exportar ese fenómeno a otros países.
Rohani también abogó por Palestina al indicar que “los desafíos actuales no tienen que dejarnos lejos del asunto de Palestina... el pueblo palestino todavía tiene el derecho de tener un territorio libre”.
El presidente iraní llamó a proseguir con el fortalecimiento del movimiento, y dijo que sus potencialidades dependerán de la solidaridad entre los miembros y el incremento de la eficiencia.
En ese mismo término, se pronunció el presidente palestino Mahmoud Abbas, quien reiteró su compromiso con la iniciativa francesa de celebrar una conferencia internacional de paz este año en su intervención.
El gobernante palestino insistió en la necesidad de un “calendario preciso” y un marco internacional claro para reabrir las negociaciones, en punto muerto desde abril de 2014 cuando fracasó la última iniciativa estadounidense.
Abbas, además, denunció que la “obstinación israelí” es la culpable de ese revés y del fracaso de otros esfuerzos emprendidos por la comunidad internacional. “Lo que queremos es la paz para todos sin excepción”, pidió Abbas a los presentes.
Al presentar los alcances de lo que será la Declaración de Margarita, Maduro explicó, por su parte, que se buscará acelerar los procesos de transformación del sistema de Naciones Unidas para lograr “su verdadera democratización” y la ampliación del Consejo de Seguridad para permitir el ingreso de las potencias emergentes del Sur.
En la declaración también se planteará“retomar las banderas del nuevo orden económico internacional” para fortalecer las alianzas con el grupo de los BRICS, que integran Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, y con los bloques regionales, precisó el gobernante.
Maduro propuso la creación de una secretaría del Sur como mecanismo de coordinación del movimiento con el G77 más China, y de un Banco del Sur para lograr financiamientos para los países en desarrollo.
Mientras, el presidente cubano Raúl Castro aprovechó su discurso para ratificar el “incondicional respaldo” a Maduro y la “unión cívico-militar” de Venezuela, y reiteró su rechazo a lo que consideró como el “golpe de Estado parlamentario-judicial” en Brasil.
“Ratificamos la voluntad de sostener relaciones de convivencia civilizada con el Gobierno de Estados Unidos, pero Cuba no va a renunciar a uno solo de sus principios, ni realizará concesiones inherentes a su soberanía e independencia”, dijo Castro al referirse al restablecimiento de relaciones diplomáticas con Washington.
Castro añadió que Cuba insistirá en reclamar el levantamiento del bloqueo comercial y la devolución del terreno ocupado en Guantánamo. “Sin esto no podrá haber relaciones normales”, sostuvo.
Los presidentes Rafael Correa, de Ecuador; Evo Morales, de Bolivia; Robert Mugabe, de Zimbabue; Salvador Sánchez Cerén, de El Salvador; y Mahmud Abbas, del oficialmente declarado Estado de Palestina, y los primeros ministros Timothy Harris, de San Cristóbal y Nieves; Ralph Gonsalves, de San Vicente y Las Granadinas; Roosevelt Skerrit, de Dominica; y Gaston Browne, de Antigua y Barbuda, participan en el evento, en el que se discutirá un documento central de 907 párrafos que contempla temas relacionados con la paz, la soberanía y la seguridad para el desarrollo.
La anterior cumbre del Mnoal, que se realizó en agosto de 2012 en Irán, contó con 29 jefes de Estado o de Gobierno, y la asistencia de Ban Ki-moon, secretario general de Naciones Unidas.
El ministro de Petróleo de Venezuela, Eulogio Del Pino, adelantó que se aprovechará el encuentro para seguir impulsando un consenso entre los productores de crudo y lograr un precio justo del petróleo.
El fuerte deterioro que han sufrido los precios petroleros en los últimos meses ha golpeado la economía venezolana, que está sumida en una severa recesión que se estima podría alcanzar 10% este año.
Venezuela asume la presidencia del movimiento, que tiene más de cinco décadas, en medio de un complejo contexto por la severa crisis económica y las tensiones políticas que se han agitado a raíz de la iniciativa que promueve la coalición opositora para realizar este año un referendo revocatorio del mandato de Maduro.
