El próximo 22 de enero vence el plazo que dio a Colombia el árbitro designado por la Organización Mundial del Comercio (OMC) para que cumpliera con el veredicto y desmantele o adecúe el arancel mixto a los topes permitidos a la importación de calzados y textiles.
Ello significa que antes del 22 de enero, Colombia debe notificar a la OMC que ya corrigió el tope arancelario, como efectivamente lo hizo en uno de dos decretos.
Sin embargo, dicha notificación abre camino para que Panamá alerte sobre la aplicación de “barreras no arancelarias” enmarcadas en rígidos controles aduaneros que siguen limitando la importación de calzados y textiles.
Con el predecible pronunciamiento de Panamá, se iniciará una nueva etapa en la disputa, y ambas partes tendrán cerca de un mes para alcanzar un acuerdo.
Si no logran acordar cambios en los controles aduaneros, Panamá podrá solicitar a la OMC algún tipo de medida de retorsión.
