El ministro de Comercio e Industrias, Augusto Arosemena, dijo que se reunió ayer con la embajadora de Colombia en Panamá, Ángela Benedetti, para coordinar una cita con su homóloga colombiana, María Claudia Lacouture, con el propósito de conocer cuál será el criterio que utilizará el país vecino, a fin de desmantelar los altos aranceles a la importación de vestuario y calzado.
Arosemena informó de que el 30 de julio vence la medida adoptada por Colombia, que fue prorrogada en diciembre, a la espera de que saliera un fallo de la Organización Mundial del Comercio (OMC). No obstante, dos paneles de la OMC en noviembre de 2015 y junio de 2016 determinaron que Panamá tenía razón, al considerar que los aranceles que aplica Colombia eran más altos de los permitidos por este organismo.
Esta medida le ha costado a la Zona Libre de Colón un impacto económico por el orden de los $200 millones, según Arosemena.
Agregó que Panamá ha sido muy respetuosa con la apelación de Colombia ante la OMC, pero que ahora al país le toca exigir el desmantelamiento de la medida.
Adelantó que para evitar situaciones similares, en las próximas semanas presentarán cambios a la ley de retorsión, con el propósito de darle al país mejores herramientas contra naciones que apliquen un trato discriminatorio.
Por su parte, la viceministra de Negociaciones Comerciales del ministerio de Comercio, Diana Salazar, informó que el 22 o 23 de julio, Colombia tiene que presentar ante la OMC su propuesta de cómo desmantelar la medida.
De lo contrario, manifestó que un juez hará un análisis, y si Colombia persiste en su posición, Panamá puede aplicar medidas de retaliación.