Como destino de placer, Panamá ha ganado un lugar privilegiado entre los turistas procedentes de Europa.
Según cálculos de la Autoridad de Turismo de Panamá, el 80% de los viajeros que llegan de ese continente al aeropuerto internacional de Tocumen se queda en el país. El resto hace alguna conexión hacia otro destino en el área.
Con la apertura de la ruta París-Panamá por la aerolínea AirFrance, el país aumentó a 16 el número de vuelos semanales con el viejo continente.
En su mayoría, el turista europeo viaja a Centroamérica en busca de contacto con las culturas indígenas de la región, además de hacer ecoturismo, y turismo de playa.
Hasta el mes de septiembre pasado se reportó el ingreso de 145 mil visitantes llegados de Europa, lo que constituye un incremento de 14% al compararse con los datos en igual período del año pasado.