Panamá se adhirió a un acuerdo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), que establece medidas para prevenir la pesca ilegal y no declarada.
Angélica Jácome, representante de Panamá ante la FAO, presentó el documento de adhesión ante José Graziano da Silva, director general de ese organismo. De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores, con esto se pretende preservar la gestión sostenible de recursos pesqueros y acuícolas del país, que registra un consumo promedio de 13 kilos por persona por año.
La FAO, que a través del acuerdo brindará acompañamiento técnico al país sobre el tema, asegura que la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada es la responsable de la sustracción de 26 millones de toneladas de productos al año, lo que equivale a cerca del 15% de la producción mundial registrada. Esta actividad ilícita también puede generar efectos sociales negativos, como el incremento de la pobreza.